miércoles, 18 de diciembre de 2019

Batalla de San Mateo


Por José Dionisio Solórzano

Opinión-.  Eran los días de 1814, las fuerzas llaneras dirigidas por José Tomás Boves asolaban a toda Venezuela, y habían hecho sitio al Libertador Simón Bolívar en la población de San Mateo.

En reiteradas ocasiones las huestes de Boves atacaban a la ciudad, los patriotas resistían y repelían cada una de las embestidas de los soldados que levantaban las banderas del Rey de España.

El 28 de febrero los realistas se situaron a los alrededores de la ciudad de San Mateo y asaltan las trincheras que defendían la entrada al valle.  Sin embargo, las condiciones de estrechez del terreno y lo concentrado del fuego republicano causaron muchas bajas en los llaneros  de Boves que no tuvieron más remedio que retirarse.

A la mañana del 29 de febrero, Boves se apersonó al campo de batalla. El comandante realista ordenó a la caballería subir a Puntas del Monte, una serie de colinas que se encontraban en el ala izquierda de los defensores, desde ahí los llaneros cargaron varias veces pero nuevamente sufrieron muchas bajas por los bien atrincherados defensores.

Los pobladores de San Mateo han repetido, como parte de una leyenda popular, que en una de las cargas fue herido mortalmente Antíno, el caballo de Boves, y que éste, de quien era bien sabida su crueldad, lloró largamente y sin consolación, y juró vengarse frente a sus hombres.

El permanente fracaso de la caballería contra las líneas republicanas, hizo a Boves  rectificar la táctica y orquestar un nuevo plan que le permitiera obtener el parque republicano almacenado en la Casa Alta del ingenio Bolívar.

El propósito era el armar a sus soldados, quienes solo contaban con lanzas. Sin embargo, la custodia de la pólvora patriótica estaba a cargo del capitán neogranadino Antonio Ricaurte, quien dirigía una pequeña tropa de unos 50 soldados.

El capitán dispuso rodear la plaza de armas por todos sus accesos con "carroneras", es decir, cañones de a 4 o de a 6 pulgadas en la boca, colocados sobre ruedas pequeñas para disparos rasantes sobre el piso, y tiradores en los tejados.

En medio del ataque realista del 25 de marzo, Francisco Tomás Morales, segundo de Boves, se tomó el Ingenio, y al mismo tiempo, una de sus columnas, bajando por la fila de Los Cucharos tomó la Casa Alta.

Frente a semejante situación,  Ricaurte al verse rodeado por las tropas enemigas y a punto de perder la posición y el arsenal de guerra que defendía,  aguardó a que entraran y acto seguido prendió fuego a los polvorines y lo hizo volar con lo cual pereció él y aquellos que se hallaban dentro del recinto.

Aquel sacrificio de Ricaurte hizo que Boves perdiera el objetivo estratégico del movimiento lo que permitió a Bolívar, al observar el desorden momentáneo entre los realistas, encabezar un contraataque, con el cual reconquistó la Casa Alta,  hoy museo histórico Antonio Ricaurte.

Posteriormente Boves orquestó y materializó dos grandes ataques, el 20 y el 25 de marzo y siempre fue rechazado dejando graves pérdidas humanas en el terreno de guerra.


jueves, 12 de diciembre de 2019

Batalla de Cantaura


Por José Dionisio Solórzano

Opinión-.  El 12 de junio de 1819 se llevó acabo la Batalla de Cantaura, una gesta en la cual las fuerzas patrióticas lograron imponerse a las del Coronel realista Eugenio Arana.

Desde 1817, luego de la Batalla de la Casa Fuerte, la ciudad de Barcelona estaba bajo el control de las fuerzas del Rey de España. Sin embargo, el General Santiago Mariño pudo reactivar el empuje de las fuerzas patrióticas tras la victoria de Cantaura y amalgamar las tropas al servicio de la causa independentista.

En la heroica gesta, el General Mariño pudo envolver al enemigo, colocarse en terreno ventajoso y librar el combate en la mejor posición, lo que permitió que las fuerzas patrióticas tuvieran mejor poder de alcanza y penetración que sus adversarios.

El ejército libertador cayó sobre sus oponentes inmovilizando a su infantería y tomando, al poco tiempo, los puntos de artillería. Ante la envestida de los soldados de Mariño, el coronel Arana intentó movilizar a parte de su menguada caballería como último movimiento de sobrevivencia, y así salvar al resto de su ejército.

Las tácticas defensivas fueron insuficientes, y el coronel Arana declaró la derrota entre sus filas.

En un combate que no duró mucho tiempo, el libertador del oriente se anotó un importante triunfo que significó la reactivación de la lucha por la independencia en el oriente venezolano.

Debido a esta importante victoria, 36 años después, la población de Chamariapa va asumir el nombre de Cantaura como se le conoce en la actualidad.

¡Vive la historia, vive el desafío de aprender!

martes, 3 de diciembre de 2019

Batalla de Clarines


Por José Dionisio Solórzano

Opinión-.  Era el 31 de diciembre de 1816, El Libertador Simón Bolívar y el General Juan Bautista Arismendi habían arribado a la provincia de Barcelona, provenientes de la Isla de Margarita, con el propósito de planear una nueva ofensiva independentista sobre Caracas,  para lo cual contaban con tropas provenientes de Apure, Guayana y Cumaná.

A tan solo a 10 días de su llegada, el Libertador se dirigió a Píritu donde fue interceptado por tropas realistas a la altura del río Unare, en las inmediaciones de la población de Clarines, donde se precipitó la lucha entre ambos lados.

Unos 900 soldados del ejército libertador y otros 700 de infantería que se movilizaron desde la Isla de Margarita se enfrentaron a unos 550 soldados, 300 flecheros y unos 40 jinetes indígenas al servicio de la Corona de España, dirigidos por el Cacique y capitán José María Chaurán.

La posición de las tropas realistas era ventajosa, además de ser suya el factor sorpresa, mientras que los patriotas no se encontraban en su mejor momento y circunstancias. Prácticamente sorprendidos, desencajados y sin coordinación los soldados de la causa independentistas perdieron la coordinación frente a las embestidas de los enemigos.

A los pocos minutos de iniciada la refriega, el Cacique se apoderó del campo, los patriotas no tuvieron más remedio que dispersarse. Muchos de los soldados libertadores fueron perseguidos tenazmente por los indígenas.

Como resultados se contabilizaron unos 900 fallecidos, sumando las bajas de ambos ejércitos.

Luego del revés, Simón Bolívar y Juan Bautista Arismendi retornaron a Barcelona, donde el Libertador decidió hacer un ajuste a la estrategia y enrumbar las fuerzas patrióticas hacia Guayana con el objetivo de organizar la Toma de Angostura.

La decisión fue tomada junto con la designación del General Pedro María Freites para que se  encargase de las fuerzas patriotas en Barcelona.

Así comenzaría una nueva página en la lucha por la independencia de Venezuela.